decreto 486 y 487

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Real Decreto 486/1997, de 14 de Abril, sobre disposiciones mínimas de Seguridad

Y Salud en los Lugares de Trabajo

(BOE del 23 de abril de 1997)

Modificada por Real Decreto 2177/2004, de 12 de noviembre

 

 

CAPITULO I

Disposiciones generales

  1. 1.   Objeto.

 

1. El presente Real Decreto establece las disposiciones mínimas de seguridad y de salud aplicables a los lugares de trabajo.

2. Este Real Decreto no será de aplicación a:

 

  • Los medios de transporte utilizados fuera de la empresa o centro de trabajo, así como a los lugares de trabajo situados dentro de los medios de transporte.
  • Las obras de construcciones temporales o móviles.
  • Las industrias de extracción.
  • Los buques de pesca.
  • Los campos de cultivo, bosques y otros terrenos que formen parte de una empresa o centro de trabajo agrícola o forestal pero que estén situados fuera de la zona edificada   de los mismos.

 

3. Las disposiciones de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos  Laborales, se aplicarán plenamente al conjunto del ámbito contemplado en el apartado

 

2. Definiciones.

 

1. A efectos del presente Real Decreto se entenderá por lugares de trabajo las áreas del  centro de trabajo, edificadas o no, en las que los trabajadores deban permanecer o a las  que puedan acceder en razón de su trabajo. Se consideran incluidos en esta definición los servicios higiénicos y locales de descanso, los locales de primeros auxilios y los  comedores.

 

2. Las instalaciones de servicio o protección anejas a los lugares de trabajo se  considerarán como parte integrante de los mismos.

 

CAPITULO II

Obligaciones del empresario

 

3. Obligación general del empresario.

 

El empresario deberá adoptar las medidas necesarias para que la utilización de los  lugares de trabajo no origine riesgos para la seguridad y salud de los trabajadores o, si  ello no fuera posible, para que tales riesgos se reduzcan al mínimo.

En cualquier caso, los lugares de trabajo deberán cumplir las disposiciones mínimas establecidas en el presente Real Decreto en cuanto a sus condiciones constructivas, orden, limpieza y mantenimiento, señalización, instalaciones de servicio o protección, condiciones ambientales, iluminación, servicios higiénicos y locales de descanso, y  material y locales de primeros auxilios.

 

4. Condiciones constructivas.

 

1. El diseño y las características constructivas de los lugares de trabajo deberán ofrecer seguridad frente a los riesgos de resbalones o caídas, choques o golpes contra objetos y derrumbamientos o caídas de materiales sobre los trabajadores.

 

2. El diseño y las características constructivas de los lugares de trabajo deberán  también facilitar el control de las situaciones de emergencia, en especial en caso de incendio, y posibilitar, cuando sea necesario, la rápida y segura evacuación de los  trabajadores.

 

3. Los lugares de trabajo deberán cumplir, en particular, los requisitos mínimos de  seguridad indicados en el anexo I.

 

5. Orden, limpieza y mantenimiento. Señalización.

El orden, la limpieza y el mantenimiento de los lugares de trabajo deberán ajustarse a lo  dispuesto en el anexo II.  Igualmente, la señalización de los lugares de trabajo deberá cumplir lo dispuesto en el Real Decreto 485/1997, de 14 de abril.

 

6. Instalaciones de servicio y protección.

 

Las instalaciones de servicio y protección de los lugares de trabajo a las que se refiere  el apartado 2 del artículo 2 deberán cumplir las disposiciones mínimas establecidas en  el presente Real Decreto, así como las que se deriven de las reglamentaciones  específicas de seguridad que resulten de aplicación.

 

7. Condiciones ambientales.

 

1. La exposición a las condiciones ambientales de los lugares de trabajo no deberá suponer un riesgo para la seguridad y salud de los trabajadores. A tal fin, dichas  condiciones ambientales y, en particular, las condiciones termo higrométricas de los  lugares de trabajo deberán ajustarse a lo establecido en el anexo III.

2. La exposición a los agentes físicos, químicos y biológicos del ambiente de trabajo se regirá por lo dispuesto en su normativa específica.

 

8. Iluminación.

La iluminación de los lugares de trabajo deberá permitir que los trabajadores dispongan  de condiciones de visibilidad adecuadas para poder circular por los mismos y desarrollar  en ellos sus actividades sin riesgo para su seguridad y salud. La iluminación de los lugares de trabajo deberá cumplir, en particular, las disposiciones del anexo IV.

 

9. Servicios higiénicos y locales de descanso.

Los lugares de trabajo deberán cumplir las disposiciones del anexo V en cuanto a servicios higiénicos y locales de descanso.

 

10. Material y locales de primeros auxilios.

Los lugares de trabajo dispondrán del material y, en su caso, de los locales necesarios  para la prestación de primeros auxilios a los trabajadores accidentados, ajustándose a lo establecido en el anexo VI.

 

11. Información a los trabajadores.

De conformidad con el artículo 18 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, el empresario deberá garantizar que los trabajadores y los representantes de los  trabajadores reciban una información adecuada sobre las medidas de prevención y  protección que hayan de adoptarse en aplicación del presente Real Decreto.

 

12. Consulta y participación de los trabajadores.

La consulta y participación de los trabajadores o sus representantes sobre las  cuestiones a las que se refiere este Real Decreto se realizarán de acuerdo con lo dispuesto en el apartado 2 del artículo 18 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

 

DISPOSICIÓNES DEROGATORIAS _

Primera. Quedan derogadas cuantas disposiciones de igual o inferior rango se opongan a lo dispuesto en el presente Real Decreto.

Segunda. Quedan derogados expresamente los capítulos I, II, III, IV, V y VII del Título II de la Ordenanza General de Seguridad e Higiene en el Trabajo, aprobada por Orden de  9 de marzo de 1971.  No obstante y hasta tanto no se aprueben las normativas específicas correspondientes, se mantendrán en vigor:

 

a) Los citados capítulos de la Ordenanza General de Seguridad e Higiene en el Trabajo,  para los lugares de trabajo excluidos del ámbito de aplicación del presente Real  Decreto en el apartado 2 de su artículo 1.

 

2. º El artículo 24 y el capítulo VII del Título II de la Ordenanza General de Seguridad e  higiene en el Trabajo, para los lugares de trabajo excluidos del ámbito de aplicación de  la Norma Básica de la Edificación «NBE-CPI/96: condiciones de protección contra  incendios en los edificios», aprobada por Real Decreto 2177/1996, de 4 de octubre.

3. Asimismo queda derogado expresamente el Reglamento sobre iluminación en los  centros de trabajo, aprobado por Orden de 26 de agosto de 1940._

 

DISPOSICIONES FINALES _

Primera. El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, de acuerdo con lo  dispuestos en el apartado 3 del artículo 5 del Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por  el que se aprueba el Reglamento de los servicios de  prevención elaborará y mantendrá actualizada una Guía Técnica para la evaluación y prevención de los riesgos  relativos a la utilización de los lugares de trabajo. _

 

Segunda. Se autoriza al Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, previo informe de la  Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, a dictar cuantas disposiciones  sean necesarias para la aplicación y desarrollo de este Real Decreto, así como para las adaptaciones de carácter estrictamente técnico de sus anexos en función del progreso  técnico y de la evolución de normativas o especificaciones internacionales o de los conocimientos en materia de lugares de trabajo. _

Tercera. El presente Real Decreto entrará en vigor a los tres meses de su publicación en el «Boletín Oficial del Estado». No obstante lo anterior, la parte B del anexo I y la parte B del anexo V entrarán en vigor a los seis meses de la publicación del Real Decreto en el «Boletín Oficial del Estado».

 

 

REAL DECRETO 487/1997

Normativa

Disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la manipulación manual de cargas

REAL DECRETO 487/1997, de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud

Relativas a la manipulación manual de cargas que entrañe riesgos, en particular dorsolumbares,

 

Para los trabajadores.

 

Exposición de motivos

Artículo 1. Objeto

Artículo 2. Definición

Artículo 3. Obligaciones generales del empresario

Artículo 4. Obligaciones en materia de formación e información

Artículo 5. Consulta y participación de los trabajadores

Artículo 6. Vigilancia de la salud

Disposición derogatoria única. Derogación normativa

Disposición final primera. Elaboración y actualización de la Guía técnica para la evaluación y prevención de riesgos

Disposición final segunda. Habilitación normativa Anexo: Factores de riesgo a que se hace referencia en los artículos 3.2 y 4

 

Exposición de motivos

La Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales determina el cuerpo básico de garantías y responsabilidades preciso para establecer un adecuado nivel de protección de la salud de los trabajadores frente a los riesgos derivados de las condiciones de trabajo, en el marco de una política coherente, coordinada y eficaz. Según el artículo 6 de la misma serán las normas reglamentarias las que irán fijando y concretando los aspectos más técnicos de las medidas preventivas.

Así, son las normas de desarrollo reglamentario las que deben fijar las medidas mínimas que deben adoptarse para la adecuada protección de los trabajadores. Entre ellas se encuentran las destinadas a garantizar que de la manipulación manual de cargas no se deriven riesgos, en particular dorsolumbares, para los trabajadores.

Igualmente, el Convenio n° 127 de la Organización Internacional del Trabajo, ratificado por España el 6 de marzo de 1969, contiene disposiciones relativas al peso máximo de la carga transportada por un trabajador.

En el mismo sentido hay que tener en cuenta que en el ámbito de la Unión Europea se han fijado mediante las correspondientes Directivas criterios de carácter general sobre las acciones en materia de seguridad y salud en los centros de trabajo, así como criterios específicos referidos a medidas de protección contra accidentes y situaciones de riesgo. Concretamente, la Directiva 90/269/CEE, de 29 de mayo de 1990, establece las disposiciones mínimas de seguridad y de salud relativas a la manipulación manual de cargas que entrañe riesgos, en particular dorsolumbares, para los trabajadores. Mediante el presente Real Decreto se procede a la transposición al Derecho español del contenido de la Directiva 90/269/CEE antes mencionada.

En su virtud, de conformidad con el artículo 6 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, a propuesta del Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, consultadas las organizaciones empresariales y sindicales mas representativas, oída la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, de acuerdo con el Consejo de Estado y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 4 de abril de 1997.

 

DISPONGO:

 

Artículo 1. Objeto

1. El presente Real Decreto establece las disposiciones mínimas de seguridad y de salud relativas a la manipulación manual de cargas que entrañe riesgos, en particular dorsolumbares, para los trabajadores.

2. Las disposiciones de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, se aplicarán plenamente al conjunto del ámbito contemplado en el apartado anterior.

 

Artículo 2. Definición

A efectos de este Real Decreto se entenderá por manipulación manual de cargas cualquier operación de transporte o sujeción de una carga por parte de uno o varios trabajadores, como el levantamiento, la colocación, el empuje, la tracción o el desplazamiento, que por sus características o condiciones ergonómicas inadecuadas entrañe riesgos, en particular dorsolumbares, para los trabajadores.

 

Artículo 3. Obligaciones generales del empresario

 

1. El empresario deberá adoptar las medidas técnicas u organizativas necesarias para evitar la manipulación manual de las cargas, en especial mediante la utilización de equipos para el manejo mecánico de las mismas, sea de forma automática o controlada por el trabajador.

2. Cuando no pueda evitarse la necesidad de manipulación manual de las cargas, el empresario tomará las medidas de organización adecuadas, utilizará los medios apropiados o proporcionará a los trabajadores tales medios para reducir el riesgo que entrañe dicha manipulación. A tal fin, deberá evaluar los riesgos tomando en consideración los factores indicados en el Anexo del presente Real Decreto y sus posibles efectos combinados.

 

Artículo 4. Obligaciones en materia de formación e información

De conformidad con los artículos 18 y 19 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, el empresario deberá garantizar que los trabajadores y los representantes de los trabajadores reciban una formación e información adecuadas sobre los riesgos derivados de la manipulación manual de cargas, así como sobre las medidas de prevención y protección que hayan de adoptarse en aplicación del presente Real Decreto.

En particular, proporcionará a los trabajadores una formación e información adecuada sobre la forma correcta de manipular las cargas y sobre los riesgos que corren de no hacerlo de dicha forma, teniendo en cuenta los factores de riesgo que figuran en el Anexo de este Real Decreto. La información suministrada deberá incluir indicaciones generales y las precisiones que sean posibles sobre el peso de las cargas y, cuando el contenido de un embalaje esté descentrado, sobre su centro de gravedad o lado más pesado

 

Artículo 5. Consulta y participación de los trabajadores

 

La consulta y participación de los trabajadores o sus representantes sobre las cuestiones a las que se refiere este Real Decreto se realizarán de conformidad con lo dispuesto en el apartado 2 del artículo 18 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

 

Artículo 6. Vigilancia de la salud

El empresario garantizará el derecho de los trabajadores a una vigilancia adecuada de su salud cuando su actividad habitual suponga una manipulación manual de cargas y concurran algunos de los elementos o factores contemplados en el Anexo. Tal vigilancia será realizada por personal sanitario competente, según determinen las autoridades sanitarias en las pautas y protocolos que se elaboren, de conformidad con lo dispuesto en el apartado 3 del artículo 37 del Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención. Disposición derogatoria única. Derogación normativa Quedan derogados el Decreto del Ministerio de Trabajo de 15 de noviembre de 1935, que prohibe la utilización de sacos o fardos de más de 80 kilogramos cuyo transporte, carga o descarga haya de hacerse a brazo, y la Orden del Ministerios de Trabajo de 2 de junio de 1961 sobre prohibición de cargas a brazo que excedan de 80 kilogramos.

Disposición final primera. Elaboración de la Guía Técnica para la evaluación y prevención de riesgos El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo elaborará y mantendrá actualizada una Guía Técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la manipulación manual de cargas. En dicha Guía se considerarán los valores máximos de carga como referencia para una manipulación manual en condiciones adecuadas de seguridad y salud, así como los factores correctores en función de las características individuales, de la carga y de la forma y frecuencia de su manipulación manual.

Disposición final segunda. Habilitación normativa Se autoriza al Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales para dictar, previo informe de la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, las disposiciones necesarias en desarrollo de este Real Decreto y, específicamente, para proceder a la modificación del Anexo del mismo para aquellas adaptaciones de carácter estrictamente técnico en función del progreso técnico, de la evolución de las normativas o especificaciones internacionales o de los conocimientos en el ámbito de la manipulación manual de cargas.

Dado en Madrid a 14 de abril de 1997.

JUAN CARLOS R.

El Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales

JAVIER ARENAS BOCANEGRA

 

Anexo: Factores de riesgo a que se hace referencia en los artículos 3.2 y 4

1. En la aplicación de lo dispuesto en el presente Anexo se tendrán en cuenta, en su caso, los métodos o criterios a que se refiere el apartado 3 del artículo 5 del Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención.

 

1. Características de la carga

2. Esfuerzo físico necesario

3. Características del medio del trabajo

4. Exigencias de la actividad

5. Factores individuales de riesgo

1. Características de la carga

 

La manipulación manual de una carga puede presentar un riesgo, en particular dorsolumbar, en los casos siguientes:

- cuando la carga es demasiado pesada o demasiado grande;

- cuando es voluminosa o difícil de sujetar;

- cuando está en equilibrio inestable o su contenido corre el riesgo de desplazarse;

- cuando está colocada de tal modo que debe sostenerse o manipularse a distancia del tronco o con torsión o inclinación del mismo;

- cuando la carga, debido a su aspecto exterior o a su consistencia, puede ocasionar lesiones al trabajador, en particular en caso de golpe.

 

2. Esfuerzo físico necesario

 

Un esfuerzo físico puede entrañar un riesgo, en particular dorsolumbar, en los casos siguientes:

- cuando es demasiado importante;

- cuando no puede realizarse más que por un movimiento de torsión o de flexión del tronco;

- cuando puede acarrear un movimiento brusco de la carga;

- cuando se realiza mientras el cuerpo está en posición inestable;

- cuando se trate de alzar o descender la carga con necesidad de modificar el agarre.

 

3. Características del medio de trabajo

 

Las características del medio de trabajo pueden aumentar el riesgo, en particular dorsolumbar, en los casos siguientes:

- cuando el espacio libre, especialmente vertical, resulta insuficiente para el ejercicio de la actividad de que se trate;

- cuando el suelo es irregular y, por tanto, puede dar lugar a tropiezos o bien es resbaladizo para el calzado que lleve el trabajador;

- cuando la situación o el medio de trabajo no permite al trabajador la manipulación manual de cargas a una altura segura y en una postura correcta;

- cuando el suelo o el plano de trabajo presentan desniveles que implican la manipulación de la carga en niveles diferentes;

- cuando el suelo o el punto de apoyo son inestables;

- cuando la temperatura, humedad o circulación del aire son inadecuadas;

- cuando la iluminación no sea adecuada;

- cuando exista exposición a vibraciones.

 

4. Exigencias de la actividad

 

La actividad puede entrañar riesgo, en particular dorsolumbar, cuando implique una o varias de las exigencias siguientes:

- esfuerzos físicos demasiado frecuentes o prolongados en los que intervenga en particular la columna vertebral;

- período insuficiente de reposo fisiológico o de recuperación;

- distancias demasiado grandes de elevación, descenso o transporte;

- ritmo impuesto por un proceso que el trabajador no pueda modular.

 

5. Factores individuales de riesgo

 

Constituyen factores individuales de riesgo:

- la falta de aptitud física para realizar las tareas en cuestión;

- la inadecuación de las ropas, el calzado u otros efectos personales que lleve el trabajador;

- la insuficiencia o inadaptación de los conocimientos o de la formación;

- la existencia previa de patología dorsolumbar

 

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